Archivos Mensuales: febrero 2019

Proceso de duelo

Después de vivir un tiempo con la inercia para no pensar demasiado, toca reflexionar. Reflexionar cosas como el duelo, compartir el dolor y la soledad.

Estoy en un proceso de duelo, que es un proceso natural cuando se produce un cambio radical en la vida. En mi caso tan radical como el fallecimiento de mi compañero durante 23 años, más de media vida. No solo era mi compañero, era mi mejor amigo a quien le contaba todo, desde mis aspiraciones hasta mis miserias. Crecimos como persona y como pareja juntos. Conocía aspectos de mí que yo ignoraba. Por eso su partida ha sido tan dura.

Me hizo mucha gracia cuando fui un día al médico y me dijo que, si en un par de meses no me recuperaba de ánimo, era una depresión. No dijo para ver como llevas el duelo, no directamente al pasar un año justo y no recuperar el ánimo de forma inmediata, seria depresión. Es como cuando alguien me dice que me tengo que tomar una pastillita para no estar triste. No estoy triste constantemente. Tengo días tristes o momentos tristes. La tristeza no controla mi vida. La pastilla no me va a ayudar para eso. La pastilla la veo como una muleta que puedes necesitar en momentos o periodos, pero no siempre. Ni siquiera de forma preventiva, porque al final no sería capaz de vivir sin ellas. El duelo nadie lo puede pasar por mí, me pueden acompañar. Pero cuando me acuesto, lo hago en una cama fría, sola y en soledad. Y esa soledad va filtrándose en mi vida y no de manera sutil.

Es curioso las distintas maneras en que la gente ahora se relaciona conmigo con respecto a cómo lo hacía antes. A algunos les doy miedo y se alejan, supongo que no saben cómo hablar conmigo y parece que están en un campo de minas. Otros creen que no debo estar triste en ningún momento, y lo único que intentan es que este sonriendo y alegre en todo momento. Otros todo lo contrario y que estoy todo el rato llorando por los rincones. Muchos me preguntan cómo estoy y buscan una respuesta corta y fácil, pero esto es una montaña rusa. Mis emociones no son lineales ni simples, son un proceso del cual desconozco su recorrido, pero si se cómo quiero que finalice. Decidí desde el principio no ocultar mi reacción a las emociones que me surgiesen. Para mí eso son los sentimientos, la racionalización de las emociones. Por eso una cosa es la emoción y otra es la reacción en ese momento y esa emoción. No es regodearme en los sentimientos, es dejarlos fluir. Un ejemplo grafico es un arroyo en la montaña. Por mucho que lo quieras encauzar, siempre tiende a seguir su cauce. Puedes poner piedras, ramas y troncos en el cauce para taponar, pero al final el agua arrasará con todo.

Me resulta muy difícil compartir mi dolor. Me hace sentir frágil y vulnerable, por eso tiendo a racionalizarlo para ponerme una coraza. Tengo miedo de compartirlo y que luego lo usen contra mi o contra quien quiero. Son muy pocas personas con las que me abro. Y entre eso, el no querer molestar, cargar sobre otras personas mis dificultades o hacer daño sin querer, me tiendo a aislar.

Aun no sé cómo gestionar algunos de los sentimientos que me han surgido. Y por eso sin darme cuenta me boicoteo inconscientemente para adormilarlos de nuevo, en parte creo que por los estereotipos que tengo marcados en el subconsciente, en parte para no complicarme la vida y otra parte no mostrar mi fragilidad. Tengo ganas de irme de copas, pero cuando tengo vía libre, no llamo a nadie, por no molestar. Cuando me escriben gente con la que hace mucho que no hablo, me cuesta iniciar la escritura porque a veces incluso duele. Es muy fácil tener frio si no hay nadie a tu lado.

Me he puesto muy intensa, pero necesitaba expresarlo.