Archivos Mensuales: mayo 2015

El peligro del área de confort

Que miedo nos da abandonar lo que conocemos, y donde hemos estado a gusto. A pesar de saber que ya no es lo que era y que no lo volverá a ser. Es mas sencillo seguir la inercia que plantearte parar y tomar otro camino. Pero a veces es necesario. Nos cuesta salir del área de confort.

En los grupos de gentes pasa lo mismo. Al principio entras con miedo, no conoces, luego comienzas a sentirte bien en el grupo, despues comienzas a ver algunos fallos, mas tarde comienzas a ver los defectos gordos y te desencantas. Entonces hay 2 actitudes que puedes tomar, te peleas contigo mismo por continuar, aun sabiendo que puedes hacerte daño, o te acomodas a la situación y creas un nidito de amor donde todo es estupendo, maravilloso y no ves la mierda que esta rodeando tu nidito. Prefieres no mirar mas allá para engañarte a ti mismo y pensar que todo es maravilloso.

Esa dinámica hay que romperla. Nada en blanco o negro, nada es perfecto ni es una mierda. Todo tiene sus claroscuros. Pero hay que avanzar y para eso hay que levantarse y pelear. Levantarse y dar pasos. Los grupos de personas serán lo que nosotros queramos que sean. Lo abiertos o cerrados que los componentes deseemos hacerlos. Pero no de boquilla, si no de acciones.

Un grupo estático que no sale del nidito, y al final estará engullido por la mierda que lo rodea. No salen de su área de confort, no vaya a ser que se manchen y no puedan volver al nido.
Un grupo dinámico sale y se mueve, intenta que no se le acumule porquería alrededor para no entorpecer los movimientos de entrada y salida. Tienen el nido como referencia y no buscan un área específica de confort, se transforman en momentos de bienestar para recargar pilas y seguir a la carga. Este ultimo tipos de grupos son los mas estables en el tiempo y mas enriquecedores.

Pero hay veces que debes abandonar esos grupos y buscar alternativas. ¿Extraño? No. Cada uno tenemos unas necesidades a cubrir y a veces no las cubre. No es malo y tampoco bueno. Es avanzar, dar pasitos. Y los pasitos nos ponen en marcha.